Cómo me ganaron las trencitas de fuego 🔥

Toda historia de amor siempre tiene un inicio y aquí está el nuestro… y aunque es cierto que hay debates con mi peque sobre quién se enamoró primero, yo contaré los hechos como son; bueno, según mi versión jajaj.

Recuerdo que a finales de septiembre, mi changuita y yo coincidimos en un curso de rappel, clase necesaria para poder proseguir con las salidas de Trepacerros, ya que la ruta de ese domingo involucraba un descenso de cincuenta metros. Mi peque era nueva en el grupo, pero de las más constantes; llevaba una racha invicta hasta el momento y, aunque no habíamos coincidido, ella asegura haberme echado el ojo desde el primer día… y pues ¿qué les puedo decir? Soy un papucho en potencia jajaja.

Fue ahí, entre cuerdas y arneses, donde inició oficialmente el contacto. Pues este caballero dio el primer paso y le dirigió la palabra (porque como diría mi abuelita: sin acción no hay pasión 😂). Mi tlacuachita estaba ahí sentada con sus trencitas rojas y una playera negra estilo retro-futurista; se percibía muy fresca, tranquila y observadora, escaneando su periferia en silencio.

Curioso, me senté junto a ella y empezamos a platicar. Recuerdo que ella insistió muchísimo en que yo era el “trepa” más guapo y talentoso que sus ojos habían visto jamás jajajaja… bueno, quizás solo hablamos de qué tal sentimos el descenso de la práctica y qué tan seguros nos sentíamos para lo que se venía.

Y es que el rappel que enfrentaríamos al día siguiente imponía mucho más respeto: 50 metros de caída, de los cuales 30 eran en volado (o sea, bajando modo Tarzán: sin tocar la pared). Recuerdo que, mientras ambos dudábamos un poco de nuestras decisiones de vida, le dije: “Si tú lo haces, yo lo hago”. Ya saben, para meterle el toque coqueto a la situación, y pues ella aceptó el reto, y desde entonces inicio toda la magia.

Lo más curioso es que ninguno de los dos pensaba ir a las prácticas ese día, pero ya saben cómo es el destino: de vez en cuando le gusta jugarle al Cupido con arnés. La foto que verán a continuación fue justo antes de esa plática, cuando todavía éramos un par de desconocidos… jiji.

(El destino en una foto, 28/12/2023)

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